31 de diciembre de 2019

Cerramos un ciclo, esperando lo mejor para el 2020

El día de hoy llega a su fin el 2019, año durante el cual nos enfocamos en hacer de nuestro proyecto educativo, un proyecto de vida para cada uno de los que integramos la comunidad de Waldorf Los Caracoles. Damos fin a un ciclo y estamos listos para dar inicio a un nuevo año, el cual viene lleno de nuevos retos basados en el amor y cuidado hacia nuestros niños y jóvenes.

Damos la bienvenida al 2020 con 7 propósitos que guiarán nuestro actuar a lo largo de este nuevo año:

  1. Continuaremos impulsando el amor y el cuidado de la niñez hasta la adolescencia, esto nos permitirá mantener un vínculo auténtico y una comunicación abierta con el núcleo familiar de cada niño y joven de nuestra comunidad educativa. 
  2. Seguiremos ofreciendo vivencias del cuidado de la tierra, mediante el ciclo agrícola de la siembra, cultivo y cosecha; así como el cuidado de animales de granja y pastoreo. 
  3. Mantendremos una relación viva con las Mamás y Papás de nuestra comunidad, mediante talleres y pláticas que los conecten más con la comprensión de la Pedagogía Waldorf. 
  4. Apoyaremos la labor de cada maestra y maestro que tiene la vocación de mostrar el mundo a sus alumnos.
  5. Seguiremos impulsando el programa extramuros, para que los niños y jóvenes continúen conociendo y recorriendo el entorno de bosques y naturaleza que rodea Valle de Bravo.
  6. Continuaremos con nuestro seminario interno de profesores Waldorf para la formación y capacitación de nuevos educadores.
  7. Seguiremos fortaleciendo nuestra comunidad educativa en lo administrativo y pedagógico, para integrar más generaciones que puedan sumar como personas 


Es así como damos gracias a este 2019 por todo lo vivido y todo lo aprendido y comenzamos el 2020 con el corazón lleno de entusiasmo, esperanza y gratitud.

¡Bienvenido 2020!




4 de diciembre de 2019

Los teatrillos en la escuela Waldorf

En la Pedagogía Waldorf existen diversos elementos muy específicos que no se presentan en otras pedagogías y que hacen de estas escuelas un espacio único, donde el ritmo, el trabajo de la voluntad y el entramado social permiten y fomentan el desarrollo integral del individuo.

En este sentido, están los teatrillos. Estos son representaciones escénicas donde se combina la música, los versos, la narrativa y el desenvolvimiento individual y grupal. No se trata propiamente de montajes de teatro, ya que las temáticas se corresponden con las narraciones de grado y se busca la experiencia de la escena y del desenvolvimiento individual y no la especialización.

En los teatrillos Waldorf -que se desarrollan a partir del primero de Primaria y hasta la Secundaria- se mantienen en el mínimo necesario la escenografía, la ambientación y el vestuario, buscando más bien sugerir ambientes donde se desarrolle la trama. Se hace uso de lienzos de tela, aplicaciones de papel y otros elementos sencillos que invitan a la imaginación del espectador a que complete la imagen, aunque conforme los alumnos avanzan de grado, esta sencillez va transformándose cada vez más en una escena completa.



Para los estudiantes, la vivencia del teatrillo no radica solamente en su presentación al público. Se trata en realidad de una experiencia completa que inicia con el Maestro titular haciendo, semanas antes y a manera de narración, la presentación del libreto. Todos los alumnos, sean niños o sean niñas, van representando en los ensayos a todos los personajes del teatrillo (personas, animales, vegetales, minerales), de forma que adquieren la vivencia del conjunto completo. Cuando llega el momento de la asignación de personajes a los estudiantes, el Maestro toma en consideración el temperamento del alumno y sus habilidades, pero también los retos que ha librado en los ensayos y su resonancia con uno u otro personaje. No se asigna por capacidad histriónica, sino por la calidad de la vivencia durante las semanas de ensayos.

El teatrillo finalmente se representa una sola ocasión para los papás y mamás del grupo y sus familias. Se extiende la invitación a todos los padres de familia de la escuela y también a alumnos de grados más altos. Los papás y mamás de cada grupo se integran con el Maestro titular para dar una imagen de cobijo adulto a todos los niños y jóvenes llevando a cabo el montaje y desmontaje de escenografías,  la elaboración de vestuarios y el tentempié que se ofrece al finalizar la representación,



La verdad, quien ha presenciado un teatrillo Waldorf sabe que uno queda impactado positivamente al ver el despliegue de capacidades que niños y jóvenes hacen, no solamente en relación al montaje escénico, sino en realidad con respecto a su desenvolvimiento individual y social. Todo lo que los niños y los jóvenes desarrollan alrededor de un teatrillo, se trata de una verdadera formación para su vida.


27 de noviembre de 2019

Si quieres ser un buen padre, sé un buen esposo...

El último libro de Piero Ferruci, "Nuestros maestros los niños", ya ha sido traducido a 11 idiomas. Allí el autor señala: «Ha hecho falta tiempo, pero al final me he dado cuenta: la relación con mis hijos pasa a través de la relación con mi mujer. No puedo tener con ellos una buena relación si mi relación con ella no es buena».

La experiencia clínica de Ferruci le ha demostrado que «cada ser humano es el resultado de la relación entre dos individuos:su padre y su madre. Y esa relación sigue viviendo dentro de nosotros como una armonía bellísima o como una laceración dolorosa. La relación entre nuestros progenitores -dice Ferruci- nos constituye en lo que somos. Y esto es verdad también en la época de la familia dormitorio, de los progenitores single, de la fecundación artificial, de la manipulación genética, de los vientres de alquiler, de los bancos de espermatozoides… Un niño siente con todo su ser la relación entre sus progenitores, sea cual sea, la siente en sí mismo. Si la relación está envenenada, el veneno circulará por su organismo. Si la atmósfera no es armoniosa, crecerá en la disonancia. Si está llena de ansias e inseguridades, también su futuro será incierto».


La conclusión entonces parece clara: si quieres ser un buen padre, sé un gran marido. Si quieres ser una buena madre, sé una gran compañera para tu marido. Esto que parece simple, en la práctica no lo es. ¿Por qué? Ferruci responde en primera persona, con gran humildad: «A veces he olvidado esta realidad. He tenido demasiada confianza. Sabiendo que nuestra relación va bien, la he dejado allí». Abandonada la relación a su propia suerte, pronto aparecen los disgustos, las recriminaciones. Cuando un matrimonio reacciona a tiempo y recupera lo bello de su amor, los primeros en darse cuenta son los hijos. Y cuenta su propia experiencia, después de una temporada en que, obsesionado por escribir sus libros, comenzó a levantarse a las 5 de la mañana y a pasar el día rabiando por el ruido y las interrupciones: «Comencé a sentirme deprimido, algo no andaba bien. Al fin comprendí lo que sabía pero no quería admitir. El orden de mis prioridades estaba equivocado. Decidí devolver a Vivien, mi mujer, un marido que no se cayera de sueño. Después ocurrió algo sutil y sorprendente. Mejoró la relación entre Emilio y Vivien. No es que fuese una relación mala, pero había algo que no me gustaba. A menudo Emilio era descortés con ella y hablaba conmigo como si Vivien no existiera, ignorándola como el machista más encallecido. Después lo he entendido: Emilio me mostraba cuál era mi actitud hacia Vivien… Era yo quien la transformaba en una sombra. Por fortuna me di cuenta a tiempo».

¿Cómo mantener y mejorar constantemente la relación conyugal? Este autor italiano es un gran romántIco y cree que la fuente de amor para los esposos radica en el recuerdo de sus mejores momentos. "Al contrario de lo que muchos piensan, yo creo que el hecho de enamorarse es el instante más auténtico de la relación entre dos personas; es cuando ellas ven que todas las posibilidades se abren ante ellas, cuando tocan la esencia y belleza del amor… Ante los ojos de mi mente desfilan nuestros momentos más luminosos: el primer paseo juntos, la decisión de casarnos una tarde de septiembre, Vivien que acude a recibirme al aeropuerto un día de lluvia. el concierto durante el embarazo de Emilio…Todo eso es el origen, la fuente: el lugar en que todo va bien y es perfecto. Resulta positivo regresar de vez en cuando a los orígenes y beber de aquella fuente de agua pura».

20 de noviembre de 2019

Matemáticas y Ciencias en el Jardín de Infancia Waldorf

Para Rudolf Steiner, en el entorno de la infancia temprana abundan las oportunidades de fomentar el desarrollo de los conceptos matemáticos y científicos. Esto pudiera parecer raro a quienes fácilmente ven la belleza, el lenguaje y el ambiente acogedor del Jardín Waldorf, pero que no necesariamente se les hace evidente el lado matemático o científico en este espacio de la primera infancia.

¿Cómo es que los niños pequeños aprenden habilidades fundamentales de matemáticas y ciencias? En realidad, a través de las experiencias y del movimiento físico en el mundo. Los niños sanos manipulan materiales y sus propios cuerpos en cada situación que se les presenta, reuniendo “datos” desde sus sentidos y pensamiento y, a través de la exposición constante, encuentran un orden natural para esos “datos”. 

El niño pequeño comienza a percibir el mundo al sentir la textura de los objetos, la calidez del abrazo de sus maestras, de los rayos del sol o del viento frío que le roza la cara. En este momento, también comienza a experimentar y a aprender inconscientemente sobre el poderoso ritmo del día y la noche o el infatigable paso de las estaciones naturales, percibiendo la secuencia temporal. El niño aprende sobre la experiencia física del hambre, del calor, del cansancio, como un referente de su propio cuerpo y su funcionamiento.

Un día, el niño se hace consciente de sus extremidades y esto inicia el largo proceso de descubrir cómo asirse a los objetos. Investiga cada una de las cosas que encuentra a su alcance, saboreándolas, volteándolas de cabeza, haciendo ruido con ellas, mordiéndolas, tirándolas al suelo. Elementos naturales como peso, textura, dureza, forma, sabor, sonido y temperatura son registrados durante los primeros siete años, principalmente a través de experiencias naturalistas. Un ambiente natural interesante y rico, rodeado de adultos involucrados en actividades que tengan un propósito, provee al niño de interminables oportunidades así como de la motivación necesaria para que interactúe sanamente con lo circundante.


Los niños pequeños que ya caminan aprenden acerca de la relación espacial en el mundo en su inagotable esfuerzo por ponerse de pie, caminar, caerse y volverse a levantar. Mantenerse erguido y manejar el movimiento dentro de los tres planos del espacio es un logro monumental y ayuda al entendimiento futuro sobre las leyes de la física. Actividades como “gatear sobre y debajo”, “trepar”, “caminar”, “correr” y “brincar” proveen naturalmente de las bases de la geometría y de la física. El niño seleccionará al azar objetos, los levantará, los llevará consigo, los colocará dentro de una caja y los aventará después, desarrollando así la percepción matemática del uno-a-uno y la física y biológica de causa y efecto.

Jugar con troncos, tambores, tablas, ladrillos, cuerdas, etc., da pie al aprendizaje mecánico que puede incluir palancas, puntos de apoyo y poleas. El juego incluye el disfraz, la construcción de casas y la representación imaginaria de objetos. Por ejemplo, un pedazo de madera puede ser utilizado como un imán o un teléfono y una marioneta como un personaje para contar una historia, todo lo cual provee los fundamentos neurológicos para el uso de símbolos abstractos (números y letras) para representar ideas. Cocinar permite el aprendizaje de las medidas, del todo y de las partes, de la química y el volumen, máxime si se cocinan productos de la hortaliza cultivada por ellos mismos y sus maestras.

Los pequeños del Jardín aprenden la numeración al contar servilletas, velitas de cumpleaños, el número de sillas que se necesitan en la mesa. Ellos disfrutan del lenguaje rítmico y repetitivo de los cuentos y el contar, aplaudir y cantar canciones y versos, mismos que soportan los fundamentos de las matemáticas. Les encanta ordenar juguetes, formas, colores, animales, etc., lo que desarrolla el concepto de la clasificación, que es una habilidad pre-algebráica. 

Analizado así, es evidente que el Jardín de Infancia Waldorf provee los fundamentos psicológicos, neurológicos y vivenciales para que el niño, de manera natural, aprenda y se desarrolle en este mundo físico, preparándose para su paso por la vida, "como jugando". Cuando el niño llegue a la Primaria, la cuidada recepción que le harán los maestros y la pedagogía le permitirán continuar construyéndose de manera salutogénica, para ir paulatinamente construyendo su propio pensamiento y conceptos de una manera científica, ecológica, artística, social y propositiva.

15 de noviembre de 2019

La Noche de Faroles: festividad tradicional de las escuelas Waldorf en el mundo entero

El 11 de noviembre se celebra en Alemania la festividad de San Martin y, por su profundo significado, es un elemento que por generaciones ha quedado integrado en las celebraciones anuales de las escuelas Waldorf en todo el mundo. Maestros, alumnos y familias hacemos de esta festividad una comunión, lo que nos lleva hacia nuestra espiritualidad: Cuando la luz exterior mengua y hay menos horas de Sol, cuando nos adentramos en la Fase Oscura de la Rueda del Año, podemos recordar  que, aunque afuera haya cada día más frío y oscurezca más temprano, nuestra Luz Interior brilla, iluminando hasta lo más denso y oscuro. Y si sumamos nuestro brillo personal al de la comunidad, entonces no hay espacio para temor ni soledad. Ese es el significado profundo de la Noche de Faroles.

Y, ¿por qué San Martín? La leyenda narra que Martín era un oficial romano destacado en una zona del Sinaí, habitada ya en esa época por numerosos grupos de cristianos a quienes la ocupación imperial romana mantenía casi en la esclavitud. En una noche invernal, Martín recorría a caballo las afueras de la ciudad, cuando vio entre la bruma a un anciano mendigo que estaba congelándose. Martín sintió dentro de si una luz, que le motivó a partir en dos la capa con la que se cubría, para compartir con aquel indigente, quien además de seguro era cristiano. Cuando Martín siguió su camino, sentía esa luz en su torso como irradiando, y cuando se acostó a dormir, tuvo un sueño en el que vio esta luz en su pecho, en el pecho del anciano y en el pecho de todas las personas. Así, la Noche de Faroles es un símil de esta luz amorosa que transformó a Martín y le hizo comprender algo sobre el amor incondicional.

Así, no te pierdas el teatrillo que presentará el grupo de segundo grado, sobre San Martín, y prepárate para la Festividad de Faroles. Ambos eventos este próximo viernes, el primero a las 13 horas y el segundo a las 18:30 horas. Toda la comunidad Caracoles está invitada.

13 de noviembre de 2019

Efectos de la música en el cerebro infantil

La música es un elemento esencial en el desarrollo y el aprendizaje de los niños. La música no solo ayuda a que nuestros niños se relajen, sino que también ayuda a incrementar la memoria y apoya el sentido de coordinación.

Estudios contemporáneos demuestran que los niños que participan en actividades relacionadas con la música desarrollan mayores conexiones neuronales, ya que crecer escuchando música, cantando canciones y moviéndose al ritmo, genera:

  • Un aumento en la capacidad de memoria, atención y concentración.
  • Mejorar la habilidad para la resolución de problemas matemáticos y de razonamiento complejo.
  • Facilitar que los niños puedan expresarse con más facilidad.
  • Que, al combinarse con el baile, se estimulen los sentidos, el equilibrio y el desarrollo muscular.
  • Estimulación de la creatividad y la imaginación infantil.
  • Enriquecimiento general del intelecto.
  • Interactuación entre los niños, la cuestión social.

¿Qué sucede con el cerebro infantil cuando es expuesto a la música?

  • Inteligencia. El escuchar música durante la infancia contribuye a crear ciertos patrones en el cerebro.  Nuestros niños nacen con billones de neuronas, pero si éstas no son utilizadas se pierden con el tiempo.  Que los niños reciban estímulo a través de la música hace que más neuronas funcionen en el cerebro, y mientras más neuronas se desarrollen, más fácil se les hará aprender nuevas cosas y desarrollar nuevos talentos.
  • Memoria. Los niños ya pueden recordar la música que han escuchado desde los tres meses de vida. Al escuchar música y realizar algunas actividades, es más fácil recordar las particularidades de esa actividad si se vuelve a escuchar la melodía con la que se asoció.
  • Entendimiento. El entendimiento y el lenguaje son ayudados por la habilidad de procesar información más rápidamente. Aquellos niños que escuchan música de manera regular presentan una mayor habilidad para entender y procesar el lenguaje.Los niños que suelen estar expuestos a la música se acostumbran a escuchar diferentes sonidos complejos, los cuales les ayudaran a discernir el lenguaje.
  • Emociones. Las emociones y los estados de ánimo están directamente vinculados a la música. Es difícil para nosotros los adultos sentirnos felices durante una canción triste, como sentirnos tristes con una canción alegre. Así también para los niños. La música suave ayuda a calmarlos, mientras que la música creativa los ayuda a estimularse y/o activarse.
  • Salud. La música puede tener un impacto poderoso en la salud, ya que ayuda a restaurar el ritmo respiratorio, lo que nos calma físicamente y nos ayuda con la presión arterial y los latidos cardíacos. La música también tiene el efecto de aliviar el dolor y promover la mejora física.
Ahora bien, ante todo lo anterior, cabe entonces preguntars, ¿qué tipo de música es la más conveniente para los niños? 

En el caso de los prescolares y hasta el primer grado de Primaria, es ideal la música pentatónica, que se encuentra en las canciones de cuna, en las canciones de arrullo, en la música folclórica indígena de la mayor parte del mundo, en la música asiática tradicional. 

Para los niños de segundo y tercero, canciones música antigua y renacentista, cantos hebreos tradicionales y rondas infantiles. A partir de cuarto grado, el menú se amplía: canciones tradicionales y folclóricas con instrumentos regionales, música barroca, pequeños cánones. 

Ya para quinto y sexto, una gama completa: fragmentos de música de concierto de autores como Mozart, Bach. Beethoven y los clásicos y románticos, con orquesta o con cameratas y la música regional e internacional con la gama completa de instrumentos (alientos, percusiones, cuerdas). En secundaria, música popular internacional, sonidos rítmicos ligeros, música contemporánea, blues y hasta baladas ligeras sin contenidos sexuales o demasiado emocionales.

1 de noviembre de 2019

Día de Muertos: festejo patrimonio de la humanidad desde 2008


En México, cada pueblo, cada región, tiene sus propias tradiciones, sus propios usos y costumbres. Pero si hay una festividad que encontramos en la mayoría es, sin lugar a dudas, la celebración del Día de Muertos.
Pero decir Día de Muertos, no es sólo referirse al 2 de Noviembre, sino también hablar de misticismo, de simbología, de raíces prehispánicas, de altares, de ofrendas, de historia, de los últimos días de octubre y los primeros de noviembre.
Las culturas prehispánicas mesoamericanas compartían la creencia de que existe una entidad anímica e inmortal que da conciencia al ser humano y que, después de la muerte física, esta entidad continúa su camino en el Mictlán -el mundo de los muertos-. Pero el Mictlán, a donde llegan todos los muertos que hubieran perecido de causas naturales, no es el único destino de los fallecidos. Existe el Tonatiuhichan, a donde llegaban quienes mueren en guerra o en labor de parto, el Tlalocan, a donde van quienes fallecen por causa de agua, rayos o enfermedades y, por último, el Tonacacuauhtitlan lugar de los niños.
No fue sino hasta la llegada de los conquistadores, cuando la divulgación del cristianismo introdujo en estas tierras el terror a la muerte y la idea del infierno; sin embargo, por la fuerza cultural autóctona, tuvo lugar un sincretismo entre las costumbres españolas y las indígenas, lo que dio origen a lo que hoy conocemos como celebración de Día de Muertos.

De acuerdo con la Iglesia Católica, los días señalados para honrar a los muertos son el 1 y 2 de noviembre, días de Todos los Santos y de Fieles Difuntos, respectivamente. Sin embargo, para quienes siguen las costumbres indígenas, la celebración comienza la última semana de octubre y finaliza los primeros días de noviembre
 En Los Caracoles, todas las familias de Jardín de Infancia, Primaria y Secundaria nos reuniremos este viernes 1 de noviembre para nuestra magna y tradicional festividad de Día de Muertos. Donde contamos con presentaciones artísticas, visitamos el Altar de Muertos y concluimos con la verbena en la que todos los grupos participamos con diferentes alimentos y bebidas. Y todos con vestimenta mexicana, para conectarnos más con nuestras raíces. Una celebración única en su tipo y que disfrutamos mucho cada años con la comunidad Caracoles. 

Arturo Cervantes
Coordinador de Primaria-Secundaria
Fundador de Waldorf Los Caracoles

23 de octubre de 2019

La importancia de trabajar con las manos


El desarrollo de las Artes Manuales en las escuelas Waldorf presenta muchas razones pedagógicas de peso por las que forma parte de la currícula, desde el Jardín de Infancia y hasta la Preparatoria. Con su práctica, se refuerza la psicomotricidad fina, la coordinación ojo-mano, la orientación espacial, la lateralidad y la promoción de redes neuronales nuevas, orientadas fundamentalmente a la inteligencia lógico-matemática.

Las artes manuales fomentan el desarrollo de la imaginación y el pensamiento ágil, estableciendo una conexión entre la movilidad de los dedos y los pensamientos flexibles y la generación de ideas. Esto puede sonar exagerado, pero la neurociencia lo está demostrando, por medio de varios estudios publicados recientes.

Realizar tareas manuales promueve y mejora la comunicación entre personas y refuerza el vínculo social, además de fomentar la voluntad y el hábito de concreción de metas.



La naturaleza rítmica y repetitiva de coser o tejer favorece la atención plena y la consciencia del aquí y el ahora, con todos los beneficios que esto puede proporcionar, ya que este tipo de actividades no están tan alejadas de la meditación. Tal vez por ello, se afirma que tejer es la nueva yoga de estos tiempos (y esto se podría hacer extensivo a cualquier manualidad).

En Waldorf Los Caracoles integramos las Artes Manuales, no solamente en el trabajo con nuestros alumnos, sino que también abrimos espacios para compartir con mamás y papás interesados en adentrarse en esta faceta de la formación del ser humano.



1 de octubre de 2019

La llegada del otoño, un impulso para la voluntad

Con la transición del verano al otoño, enmarcada por el equinoccio, la Tierra ingresa en una zona de nuestro sistema solar donde hay abundancia de hierro en forma de polvo cósmico o de meteoros. En nuestro hemisferio, las noches comienzan a ser paulatinamente más largas que el día; plantas, animales y humanos debemos hacer resguardo de energías vitales como un proceso natural de preparación para otoño e invierno.

En este contexto, las fuerzas de voluntad del ser humano requieren de un impulso adicional para plantarnos en la vida. Y aquí es que la imagen arquetípica de un ser espiritual luminoso llega hacia nosotros: Micael, que aparece en las tradiciones cristiana, judía y musulmana, pero que también tiene símiles en el budismo y en las tradiciones antiguas americanas y orientales.

En el entorno de la Pedagogía Waldorf, celebramos con el equinoccio la cosecha (de maíz, en México) y la retirada paulatina de las lluvias, pero también acogemos de manera simbólica la presencia arquetípica de Micael como ayudante y promotor de nuestra voluntad renovada. Para los niños, los jóvenes y los maestros de las escuelas Waldorf, esta festividad se presenta como una oportunidad de encontrar en cada uno la fuerza interior para vencer los obstáculos que nuestro propio desarrollo vital conlleva. 



Es común que se narren en los salones, en esta época, historias de valor y coraje donde se vence a la adversidad interna y a la externa, donde "los dragones" son vencidos y domados. Estos dragones son, en esencia, un nombre que le damos a nuestros retos personales, atavismos, incongruencias y desvaríos que en cualquier edad se presentan a un ser humano: domar o vencer al dragón es en esencia -como Micael lo hizo según cuenta la leyenda-, abrazar estas áreas oscuras de nuestra individualidad y domarlas por medio de la voluntad de desarrollarnos y de lograr un nivel más avanzado de conciencia personal.




No en balde, en la tradición cristiana se dice que cuando Adán y Eva, los primeros humanos, salieron del edén, un ser amoroso y protector, de gran fuerza y gran valor les acompañó por la senda que los conduciría a la Tierra: Micael. El edén es la infancia dorada, los primeros siete años de nuestra vida, que serán abandonados para nunca retornar conforme vamos creciendo. Pero no vamos solos por ese camino del crecimiento; nos acompañan nuestros padres, nuestros abuelos, nuestros maestros y, entre todos, conforman esa protección micaélica que nos guía hacia nuestro desarrollo personal.

En suma, la era de Micael es una imagen espiritual que nos ayuda a comprender nuestra esencia humana, el papel que representamos los adultos en el mundo infantil y la capacidad de transformación interior que tenemos con nosotros.



11 de septiembre de 2019

10 afirmaciones de un papá Caracol



Erik y su familia se irán un año de la escuela, porque saldrán del país para vivir una nueva experiencia con sus hijas; sin embargo, regresarán, ya que para ellos Waldorf Los Caracoles es su casa y familia, y nos comparte las razones de ello:


1.- Han sido años formativos pero a nosotros nos queda claro que meter a nuestras hijas a esta escuela fue de las mejores decisiones que hemos tomado como pareja. 

2.- Hemos conocido escuelas en CDMX, en San Miguel, en Estados Unidos y en Canadá, y aún puedo decir, sin exagerar, que Los Caracoles es única

3.- En otras escuelas, la colegiatura es como un pago por un servicio: yo pago, entonces, te lo dejo y me lo educas; aquí aprendimos a que es diferente, como es una comunidad, si te involucras el resultado será fenomenal.

4.-También aprendimos a vivir la pedagogía. A que debe haber congruencia entre lo que viven las niñas en la escuela y lo que vivimos todos en casa.

5.-No hacerle caso a la presión social, vimos que algunos papás sufrieron ansiedad porque los primos ya leen y suman. Hay qué confiar y esperar.



6.-En cuarto y quinto vimos que acaban agarrando vuelo, es en su momento y en su tiempo, no hay por qué estar corriendo y compitiendo.

7.-Descubrimos que la única manera de enterarte cómo van tus hijos es involucrándote, porque en esta pedagogía no te dan cada mes el 6 u el 8 como en las escuelas tradicionales.

8.-No hay nada como las dos hectáreas de granja y hortaliza, ya la mitad de población global vive en ciudades y la gente no sabe de donde viene la comida y mis hijas lo saben y la trabajan.

9.-Nos mudaremos un año a Canadá y mis hijas estarán en otra escuela Waldorf. Y si bien son espacios más cerrados, por aquello del invierno, la esencia es la misma: en las clases de prueba mis hijas se sintieron en casa. Se siente igualito. Los pizarrones, los colores, las rondas, los ciclos, el ritmo.

10.- Si los Caracoles no existieran, no viviríamos en Valle. 





1 de agosto de 2019

¿Por qué elegimos a la Pedagogía Waldorf para formar a nuestras hijas e hijos?

1. Porque Waldorf es una Pedagogía para la vida.

2. Porque respeta cada una de las etapas de desarrollo de niño y jóvenes.

3. Porque nos reconoce a los seres humanos con rasgos físicos, anímicos y espirituales.


4. Porque reconoce en los niños y en los jóvenes su individualidad.

5. Porque no se califica ni se etiqueta a los estudiantes, sino se reconocen sus habilidades, aptitudes y áreas de oportunidad para su desarrollo.

6. Porque se promueve la colaboración y la integración social, no la competencia.

7. Porque no se enseña con base en conceptos, sino en vivencias que serán llevadas de manera paulatina al pensamiento por lo estudiantes.




8. Porque los maestros cuidan del desarrollo emocional y anímico de sus alumnos en todo momento.

9. Porque es una formación integral fundamentada en el arte hasta para la enseñanza de las ciencias.

10.Porque lo más importante es que los niños y los jóvenes sean felices y aprendan con júbilo y emoción.


La importancia del ritmo en la educación Waldorf - Waldorf Los Caracoles