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29 de enero de 2020

"El pimiento amarillo" o el por qué de las narraciones pedagógicas

A los niños les encanta cuando se les lee historias. Pero hoy en día la lectura en voz alta se encuentra en un segundo plano. Los medios a menudo reemplazan al lector. Cuando hay la oportunidad de entrar a una carpa donde se cuentan cuentos de hadas está llena de pequeños oyentes. La autora Margarete Jäckel utiliza esta fascinación y alivia los obstáculos cotidianos con "narraciones pedagógicas". Esto funciona: el ordenar diario, el comer verduras, o cepillarse los dientes se hacen más fáciles de manejar. Una idea inteligente para ir del sentimiento a la voluntad, aplicable también en la reunión de padres, en las lecciones complementarias y en las de reemplazo. Cree historias libres para que sus hijos se adapten a su entorno y a su cultura.


¿Qué tipo de historias tocan el alma del niño y cómo son moldeadas por ellos?

A diferencia de nosotros los adultos, los niños en sus primeros siete años no distinguen entre un mundo vivo y uno sin vida. El niño está sediento de descripciones de la naturaleza en las que ella se muestra con vida. Para el niño, una estrella, el sol, una piedra, una planta son capaces de sentir de la misma manera que un niño o un adulto. El sol se pone porque está cansado. Todo está vinculado uno con el otro y capaz de conversar entre sí. El niño no diferencia entre su medio ambiente y él mismo. Él es uno con el todo.

Cuando el niño llega a la escuela y ha comenzado a cambiar de dientes, las circunstancias   cambian. El niño en su segundo septenio de vida vive en imágenes y tiene un gran anhelo por ellas. Ahora quieren aprender, pero el aprender nutre al alma solo cuando el adulto consigue traer al niño el mundo en imágenes. "El niño quiere estar ocupado en imágenes vívidas: este debe ser el primer principio educativo para el comienzo de la edad escolar" (1), "El pensar del niño no capta todavía lo intelectual" (2), "Por su naturaleza interior, el niño rechaza inicialmente lo lógico, quiere tener algo pictórico" (3), "En la edad en que el niño está preferentemente predispuesto a lo artístico en la educación, no podemos educar al niño con conceptos abstractos ni con representaciones en forma de ideas" (4), En la enseñanza de las letras, números o valores que el niño debe aprender y adquirir, el educador debe tenerlo en cuenta. Si se cuentan historias sobre las letras, éstas tocan el alma del niño. Él recordará las letras porque la historia ha tocado su sentir.

Hasta el noveno año de vida el niño no quiere que se le expliquen las leyes de la naturaleza y que los valores le sean transmitidos como un mensaje de contenido. Si el valor de compartir es contado en una leyenda, como la de San Martín, los ojos de los niños brillan. Si el jactancioso o el sabelotodo es vencido, como en la fábula de la liebre y el erizo (5), entonces experimentan y sienten que el presumir no es un valor deseable. Aquí los personajes son modelos a seguir por los pequeños oyentes. No se dirige al entendimiento o al intelecto, sino al corazón. "A través del entendimiento se empobrece al alma." (6)


¿Qué son las "Historias pedagógicas"?
Con frecuencia he escuchado a padres quejarse de que el niño no puede recordar una u otra letra. La madre o el padre ya le han dicho varias veces que no se debe robar. También que uno no siempre puede ser igual de justo como padre. Los niños se quejan de que es malo cuando el hermano recibe más. Y con qué frecuencia se les menciona a los niños que los ataques de ira no ayudan.

Los adultos de hoy en día apelan la mayoría de veces al entendimiento y a la razón del niño. Pero eso no atañe a un niño. Para el niño es como si, cuando tenemos hambre, sólo nos dieran un pedazo de pan duro. Con estas explicaciones racionales hacemos que el niño se seque anímicamente. "A través del intelecto el niño se vuelve vacío interiormente" (7). El niño escucha nuestro discurso, pero no es tocado. Nada o poco queda en su memoria. Y cuando es así, es como una frase memorizada que no tiene conexión con los sentimientos.  Lo que hay que aprender pasa del sentimiento a la voluntad.

Las historias pedagógicas permiten al niño experimentar una resonancia anímica con los temores, las preocupaciones, las alegrías y las soluciones que los niños afectados desarrollan en las historias. "¡Sí, eso también quiero hacer, sí, eso es bueno!"

Las historias pedagógicas dan al niño su impulso propio para la acción. Eso es educación hacia la libertad. Ninguna explicación, enseñanza, regaño, vergüenza o crítica desafía al niño a cambiar.

Por lo general, son los obstáculos cotidianos en la vida de los niños los que son adecuados para revestirlos en un cuento. Ordenar, compartir, crear el sentimiento de comunidad, quejarse al comer, la posición en la fila de hermanos, prejuicios y otros. Todos estos temas son familiares para los padres, los maestros del jardín de infancia y maestros.

Hay niños que se desbordan emocionalmente. ¿Qué imagen puede llegar a su sentir? ¿Qué puede desbordarse? ¿Quizás una fragancia? O como en el cuento de los hermanos Grimm "Gachas dulces", en el cual no podían ser detenidas. ¿O el del ovillo de lana que viaja por el mundo? El cuento "Confundido" (8), trata de un ovillo de lana de este tipo. Parlotea incesantemente, se enreda, no se concentra y se pierde en el sentido verdadero. de la palabra. ¿Cómo se lo puede detener y darle forma? Al final de la historia es llevado al tejido. La forma de una pequeña alfombra provee el soporte que necesita.

Con frecuencia veo nietos que no quieren comer verduras. ¿Cómo puedo poner en imágenes el valor de los vegetales? ¿Cómo puedo enseñar a los niños lo que significa que un pimiento sea cosechado y consumido al final de su crecimiento? El experimentar la alegría de ser comido es su único propósito de existencia en la tierra.

Fragmento del cuento: "¡Eso no me gusta. Aj!" (8)
“...Éste es también el caso del pimiento amarillo que ha crecido en la cama a la derecha del pimiento verde en la parte de adelante. Sueña con que el jardinero lo descubra. Esperemos que venga pronto y le diga: "Tú pimiento amarillo y fuerte ya estás maduro y muy bonito. ¡Hoy te cosecharé! Pero él tiene que ser paciente. Muchas otras verduras a su alrededor ya han sido cosechadas. ¿Por qué él todavía no? Él lo está esperando con ansias.
¿Tal vez algo no anda bien con él?
¿No reluce lo suficiente?
¿No ha crecido lo suficiente?
 ¡Ah, ojalá no haya pasado desapercibido por estar debajo de sus hojas!
¡Él también quiere que lo miren y lo admiren!
Quiere de todas maneras estar exhibido en el puesto de verduras y ser sacado por una mano amorosa y colocado en la bolsa"...

Cada día espera a ser cosechado. Su ansiedad crece. Los niños pueden experimentar lo que se siente ser una fruta cuando madura y lo que más desea. Finalmente es cosechada y comprada por una mujer y preparada con amor en casa. ¿Pero qué le pasará allí?

“... ¿Qué es lo que oye el pimiento en vez de eso?
¡Eso no me gusta! ¡Aj!
¡Qué asco! ¡Pimiento!
¡Verduras! ¡No me gustan!"
El pimiento se contrae.
Es como si recibiera una gran bofetada en la cara!"....

Aquí, los niños tienen la oportunidad de experimentar lo que significa su rechazo para el pimiento. El pimiento representa la comida, que yo como niño, trato irrespetuosamente.
Entonces viene el desenlace. El pimentón triste es redimido... Escucha la voz de la madre que habla con el niño:
Ni siquiera lo has probado todavía. Mira, coge un pedacito de pimiento amarillo relleno con salsa de tomate de mi plato. ¿Sabes?, es un pimiento especialmente hermoso. Inténtalo una vez. Quizás te guste después de todo.
¡Sí! Bien, el pimiento oye la voz de un niño.
E inmediatamente después:
¡Mmmmhhhhh!
¡Esto sabe muy bien! El pimentón junto con la carne molida, ¡es maravilloso! ¿Me puedes servir más?
Y una voz profunda y cálida, la del abuelo, vocifera:
¡Pero eso es delicioso!
¡Los pimientos amarillos y sus hermanos están muy contentos!
Han crecido sólo para eso.
¡Para hacer felices a las personas, para darles vitalidad y fortalecerlas!
El pimiento amarillo ha alcanzado su destino.” (8)

Las historias pedagógicas no hacen efecto de inmediato como una medicina. El niño no cambiará inmediatamente su comportamiento. Pero las imágenes de estas historias quedarán impresas en el corazón. Yo quedé encantada con la leyenda de San Martín. Sin embargo, el compartir con mis hermanos fue difícil y no siempre logrado. La imagen de San Martín, quien entrega la mitad de su abrigo al mendigo, dura toda la vida y sigue siendo una orientación que actúa en silencio.

Cree historias libres para que sus hijos  se adapten a su entorno y a su cultura.

Traducción: Angel Chiok

Margarete Jaeckel, nacida en 1954, crece como la menor de siete hermanos. Estudios de pedagogía con título de pedagoga. Ha trabajado como profesora de jardín de infancia, terapeuta del habla independiente, profesora Waldorf y mentora. Actualmente cuida a siete nietos, refugiados y escribe libros para niños.


23 de octubre de 2019

La importancia de trabajar con las manos


El desarrollo de las Artes Manuales en las escuelas Waldorf presenta muchas razones pedagógicas de peso por las que forma parte de la currícula, desde el Jardín de Infancia y hasta la Preparatoria. Con su práctica, se refuerza la psicomotricidad fina, la coordinación ojo-mano, la orientación espacial, la lateralidad y la promoción de redes neuronales nuevas, orientadas fundamentalmente a la inteligencia lógico-matemática.

Las artes manuales fomentan el desarrollo de la imaginación y el pensamiento ágil, estableciendo una conexión entre la movilidad de los dedos y los pensamientos flexibles y la generación de ideas. Esto puede sonar exagerado, pero la neurociencia lo está demostrando, por medio de varios estudios publicados recientes.

Realizar tareas manuales promueve y mejora la comunicación entre personas y refuerza el vínculo social, además de fomentar la voluntad y el hábito de concreción de metas.



La naturaleza rítmica y repetitiva de coser o tejer favorece la atención plena y la consciencia del aquí y el ahora, con todos los beneficios que esto puede proporcionar, ya que este tipo de actividades no están tan alejadas de la meditación. Tal vez por ello, se afirma que tejer es la nueva yoga de estos tiempos (y esto se podría hacer extensivo a cualquier manualidad).

En Waldorf Los Caracoles integramos las Artes Manuales, no solamente en el trabajo con nuestros alumnos, sino que también abrimos espacios para compartir con mamás y papás interesados en adentrarse en esta faceta de la formación del ser humano.



1 de octubre de 2019

La llegada del otoño, un impulso para la voluntad

Con la transición del verano al otoño, enmarcada por el equinoccio, la Tierra ingresa en una zona de nuestro sistema solar donde hay abundancia de hierro en forma de polvo cósmico o de meteoros. En nuestro hemisferio, las noches comienzan a ser paulatinamente más largas que el día; plantas, animales y humanos debemos hacer resguardo de energías vitales como un proceso natural de preparación para otoño e invierno.

En este contexto, las fuerzas de voluntad del ser humano requieren de un impulso adicional para plantarnos en la vida. Y aquí es que la imagen arquetípica de un ser espiritual luminoso llega hacia nosotros: Micael, que aparece en las tradiciones cristiana, judía y musulmana, pero que también tiene símiles en el budismo y en las tradiciones antiguas americanas y orientales.

En el entorno de la Pedagogía Waldorf, celebramos con el equinoccio la cosecha (de maíz, en México) y la retirada paulatina de las lluvias, pero también acogemos de manera simbólica la presencia arquetípica de Micael como ayudante y promotor de nuestra voluntad renovada. Para los niños, los jóvenes y los maestros de las escuelas Waldorf, esta festividad se presenta como una oportunidad de encontrar en cada uno la fuerza interior para vencer los obstáculos que nuestro propio desarrollo vital conlleva. 



Es común que se narren en los salones, en esta época, historias de valor y coraje donde se vence a la adversidad interna y a la externa, donde "los dragones" son vencidos y domados. Estos dragones son, en esencia, un nombre que le damos a nuestros retos personales, atavismos, incongruencias y desvaríos que en cualquier edad se presentan a un ser humano: domar o vencer al dragón es en esencia -como Micael lo hizo según cuenta la leyenda-, abrazar estas áreas oscuras de nuestra individualidad y domarlas por medio de la voluntad de desarrollarnos y de lograr un nivel más avanzado de conciencia personal.




No en balde, en la tradición cristiana se dice que cuando Adán y Eva, los primeros humanos, salieron del edén, un ser amoroso y protector, de gran fuerza y gran valor les acompañó por la senda que los conduciría a la Tierra: Micael. El edén es la infancia dorada, los primeros siete años de nuestra vida, que serán abandonados para nunca retornar conforme vamos creciendo. Pero no vamos solos por ese camino del crecimiento; nos acompañan nuestros padres, nuestros abuelos, nuestros maestros y, entre todos, conforman esa protección micaélica que nos guía hacia nuestro desarrollo personal.

En suma, la era de Micael es una imagen espiritual que nos ayuda a comprender nuestra esencia humana, el papel que representamos los adultos en el mundo infantil y la capacidad de transformación interior que tenemos con nosotros.



11 de septiembre de 2019

10 afirmaciones de un papá Caracol



Erik y su familia se irán un año de la escuela, porque saldrán del país para vivir una nueva experiencia con sus hijas; sin embargo, regresarán, ya que para ellos Waldorf Los Caracoles es su casa y familia, y nos comparte las razones de ello:


1.- Han sido años formativos pero a nosotros nos queda claro que meter a nuestras hijas a esta escuela fue de las mejores decisiones que hemos tomado como pareja. 

2.- Hemos conocido escuelas en CDMX, en San Miguel, en Estados Unidos y en Canadá, y aún puedo decir, sin exagerar, que Los Caracoles es única

3.- En otras escuelas, la colegiatura es como un pago por un servicio: yo pago, entonces, te lo dejo y me lo educas; aquí aprendimos a que es diferente, como es una comunidad, si te involucras el resultado será fenomenal.

4.-También aprendimos a vivir la pedagogía. A que debe haber congruencia entre lo que viven las niñas en la escuela y lo que vivimos todos en casa.

5.-No hacerle caso a la presión social, vimos que algunos papás sufrieron ansiedad porque los primos ya leen y suman. Hay qué confiar y esperar.



6.-En cuarto y quinto vimos que acaban agarrando vuelo, es en su momento y en su tiempo, no hay por qué estar corriendo y compitiendo.

7.-Descubrimos que la única manera de enterarte cómo van tus hijos es involucrándote, porque en esta pedagogía no te dan cada mes el 6 u el 8 como en las escuelas tradicionales.

8.-No hay nada como las dos hectáreas de granja y hortaliza, ya la mitad de población global vive en ciudades y la gente no sabe de donde viene la comida y mis hijas lo saben y la trabajan.

9.-Nos mudaremos un año a Canadá y mis hijas estarán en otra escuela Waldorf. Y si bien son espacios más cerrados, por aquello del invierno, la esencia es la misma: en las clases de prueba mis hijas se sintieron en casa. Se siente igualito. Los pizarrones, los colores, las rondas, los ciclos, el ritmo.

10.- Si los Caracoles no existieran, no viviríamos en Valle. 





1 de agosto de 2019

¿Por qué elegimos a la Pedagogía Waldorf para formar a nuestras hijas e hijos?

1. Porque Waldorf es una Pedagogía para la vida.

2. Porque respeta cada una de las etapas de desarrollo de niño y jóvenes.

3. Porque nos reconoce a los seres humanos con rasgos físicos, anímicos y espirituales.


4. Porque reconoce en los niños y en los jóvenes su individualidad.

5. Porque no se califica ni se etiqueta a los estudiantes, sino se reconocen sus habilidades, aptitudes y áreas de oportunidad para su desarrollo.

6. Porque se promueve la colaboración y la integración social, no la competencia.

7. Porque no se enseña con base en conceptos, sino en vivencias que serán llevadas de manera paulatina al pensamiento por lo estudiantes.




8. Porque los maestros cuidan del desarrollo emocional y anímico de sus alumnos en todo momento.

9. Porque es una formación integral fundamentada en el arte hasta para la enseñanza de las ciencias.

10.Porque lo más importante es que los niños y los jóvenes sean felices y aprendan con júbilo y emoción.